World news, haiti creole forum
 
Email this article Print this Article
7-6-2004  

La pequeña gran historia de la pizza: de la mítica Pompeya al reino del “fast food”

Elena Llorente.
conexiones@claringlobal.com.ar
ALIMENTACION

Los napolitanos ni lo discuten, ellos se sienten y dicen ser los inventores de tan popular comida. De Nápoles a Nueva York y de Buenos Aires a Moscú, la pizza ha incorporado ingredientes y tradiciones varias.

Nacida probablemente en Nápoles, aunque sus orígenes se remontan a griegos o árabes, la pizza, el más difundido de los platos italianos, es una pasión en los cuatro puntos cardinales, de Italia a Estados Unidos, de Argentina a Australia, Rusia o Japón. Hay quien asegura que su nombre viene del griego "pitta", que significa pan aplastado... Otros dicen que habría sido traída a Nápoles por los árabes. Los napolitanos no quieren escuchar nada de eso. Para ellos la pizza es napolitana y basta.

Y para demostrarlo presentan las pruebas que dicen haber descubierto algunos arqueólogos en Pompeya, la ciudad romana que quedó sepultada por la erupción del Vesubio en el 79 d.C. Y que fue por eso descubierta casi intacta en el siglo XVI. Allí, el arqueólogo Amedeo Maiuri, dice haber encontrado una estatuilla que representa un "pizzaiolo", que en italiano significa el que hace la pizza con las propias manos. Otros arqueólogos sostienen que algunas fondas encontradas casi intactas en una calle de Pompeya eran, nada más y nada menos, que verdaderas pizzerías.

Los antiguos usaban este redondel de masa de pan como un plato donde apoyaban todo lo que comían. Curiosamente, la palabra pizza, según algunos diccionarios, podría provenir de la palabra alemana antigua "bizzopizzo" (hoy sería "bissen") que significaba "pedazo de pan". Al parecer en el siglo XII, "pizzo" que era masculino pasó a ser femenino, "pizza", queriendo significar un "pedazo de pan redondo y tierno".

Pero desde entonces ha pasado mucha agua bajo el puente y la pizza sufrió muchas transformaciones. Primero que nada con la llegada del "pomo de oro" (pomodoro), es decir el tomate de América, después de la llegada de Cristóbal Colón. La primera noticia de una "pomarola", es decir, salsa de tomate como condimento de la pizza, es según algunos, de 1733.

Después apareció la "mozzarella", también llamada "muzarela" en algunos países de América Latina, un queso tierno realizado en un principio exclusivamente con leche de búfala y hoy mayormente de leche de vaca. La pizza "Margarita" con los colores de la bandera italiana (tomate, mozzarella, albahaca y orégano), la más difundida en todo el mundo y una de las más simples y sabrosas, nació en Nápoles en honor a la reina Margherita de Saboya, en ocasión de su primera visita a la ciudad junto al rey Humberto I en 1889.

Para homenajear a la reina fueron convocados los más famosos pizzeros de Nápoles porque el monarca y su esposa querían probar la ya famosa pizza napolitana. Uno de los pizzeros, Raffaele Esposito, se llevó los aplausos de la reina por su pizza tricolor que desde entonces pasó a llamarse "Margarita".

Aseguran los "pizzólogos" que la primera pizzería de Nueva York se abrió en 1895. Algunos años después tal vez se inauguró la primera en Buenos Aires, con las oleadas de inmigrantes italianos que poblaron el barrio porteño de La Boca. En ambos países hay actualmente varias decenas de miles de pizzerías de todos los tamaños y la pizza se ha incorporado tanto a la dieta cotidiana de los nativos que algunos estadounidenses hasta piensan que los inventores de la pizza fueron ellos.

Las diferencias entre las pizzas de los Estados Unidos, Argentina e Italia, sólo por nombrar algunas, radican no sólo en los preparados que se le colocan encima sino y fundamentalmente en la masa. Hacer la masa de la pizza, en efecto, es toda una ciencia. Es sólo harina, agua, levadura y sal y a simple vista puede parecer fácil. Pero si las proporciones no son exactas, si el amasado ­ con las manos, nunca con palo- no lleva a la masa a su punto justo de integración, ternura y temperatura, sale dura o seca o cruda o sosa. Y la masa, dicen los pizzeros, es el principal secreto de la pizza.

En épocas de "fast food", aseguran los amantes de la pizza, cuando la comida rápida es la ganadora en muchos países, la pizza puede ser un alimento veloz pero equilibrado en sus 500 calorías, con proteínas y calcio (muzarela), grasas (aceite de oliva), hidratos de carbono (masa) y vitaminas (tomate)... a condición de no comer nada más.

© DPA

               Email: moun@moun.com
 


Website: www.moun.com • Email: moun@moun.com
© 2002 Moun, All Rights Reserved.
Designed by Manster Web Services. Contact Webmaster.